7/05/2017

La persistencia roja

4 equipos, 4 modelos (segunda entrega)

Chile siempre ha contado con una fina materia prima lo único que hacía falta era un ebanista que eligiera la técnica precisa para pulir y tallar esa madera de forma artesanal.  La "generación dorada" no incluye a los referentes históricos de su fútbol: Elías Figueroa, Marcelo Salas e Iván Zamorano, los dos últimos abrieron el camino de esta brillante selección.

Marcelo Alberto Bielsa no es solo un director técnico más en Chile, es la esencia del momento más glorioso del fútbol chileno, más que la forma es el fondo, la base del método, la fórmula idónea que cambio no solo una mentalidad sino una actitud en aptitud.

Tras cumplir un proceso de tres años y medio que concluyó como máximo logro una clasificación a octavos de final en la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, aún así  el proceso no deja de ser calificado como histórico por el gremio futbolístico chileno y resulta inolvidable para los aficionados. Bielsa es el punto de referencia de los triunfos cosechados por Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi.

No quito mérito a sus relevos argentinos que supieron interpretar el proyecto, darle continuidad y sumar su aporte. Pero la forma de interpretar el fútbol de Bielsa es única, cuida con pasión el mínimo detalle y gusta de controlar desde la infraestructura donde se entrena, hasta la alimentación de los jugadores. Algunos lo consideran una institución hiperprofesionalizada otros una fórmula destinada al desgaste del futbolista que no ha probado el éxito con títulos.

Es ahí donde la forma y el cómo dejan de lado el resultadismo ordinario que hoy demarcan los tiempos del fútbol. Los equipos de Bielsa son fieles a una idea transmitida a los jugadores que contagia a la tribuna, así se genera un estilo y se llenan estadios. Cuando se le invita a casa a Bielsa se le entregan las llaves de la puerta, del auto y de la recamara o simplemente dará las gracias de forma respetuosa y se despedirá.

Los once de la Roja se recitan como número telefónico desde Sudafríca. En algún momento hasta el minuto de los cambios y el sustituto era esperado. No hay rotaciones, no hay desdenes de jugadores internacionales que prioricen a su club, ni el más mínimo invento para cubrir "eventualidades" como aquella lamentable de Arturo Vidal y su Ferrari.

El entrenador tiene todo el respaldo de la Federación es absoluto, condicional y categórico. Es el máximo responsable del seleccionado y así todos lo entienden, en especial los jugadores: Bravo y sus centrales pretorianos, los carrileros incombustibles de siempre, el Rey Arturo, un medio creativo y las dos puntas intratables.

Son 42 los futbolistas que han jugado los últimos dos mundiales y dos copas América, el 60 % repitió al menos en dos torneos. Claudio Bravo, Mauricio Isla, Gary Medel, Gonzalo Jara, Arturo Vidal, Jean Beausejour y Alexis Sánchez los jugaron todos, no es difícil entender porqué se conocen de memoria.
Si bien han tenido tres entrenadores y algún nombre propio cambia por situaciones del fútbol los roles de cada elemento están más que claros, es una orquesta que interpreta el fútbol como sinfonía con la batuta de un director practico y disciplinado en que recae la responsabilidad de vincular cualidades y disponerlas de forma óptima en el terreno de juego. 

Si bien cuentan con argumentos  sólidos para resolver los partidos en 90 minutos es en los alargues donde han encontrado su zona de confort, cuando al resto le tiemblan las piernas, se le encogen los músculos y la saliva se atraganta. El futbolista chileno no duda y su persistencia (y la de sus entrenadores argentinos) explota su encomiable fortaleza mental y física. 

La persistencia chilena fue buscar al más estudioso alumno de Bielsa cuando se fue, la persistencia chilena fue el travesaño hecho tatauaje en la espalda de Mauricio Pinilla, la persistencia chilena fue el 7-0 en California, la persistencia chilena fue el Nacional de Santiago contra Messi y el Kazán Arena contra Cristiano, la persistencia roja no me caben dudas será en Rusia 2018.

7/04/2017

La escuela estructural alemana

4 Equipos, 4 Modelos (primera entrega)

La estructura alemana ha demostrado en un solo verano en qué consiste un proyecto en el fútbol asociación: detección del problema, planificación adecuada, óptima implementación y desarrollo sustentable. La evaluación vino con los títulos.

Tras fracasar en la obtención de su mundial en 2006 y sin tener un finalista en Liga de Campeones por un lustro. El ganador fútbol alemán sabía que requerían evolucionar si querían títulos de nuevo. Hay que considerar la humildad de un tricampeón del mundo para salir a aprender de los sistemas que entonces los superaban.

Hoy con los capitanes del flamente campeón de Brasil 2014 retirados: Philipp Lahm, Miroslav Klose y Bastian Schweinsteiger. Con sus mejores elementos de vacaciones Tony Kroos, Manuel Neuer, Tomas Müller, Mesut Özil, Mats Hummels y Jérome Boateng. Con sus máximas promesas lesionadas Leroy Sané y Julian Weigl (ambos 21 años).  Los alemanes tuvieron que formar 3 selecciones para el mismo verano: Mundial sub-20, Europeo sub-21 y Copa Confederaciones.

Ganaron con autoridad dos de los tres torneos (Europeo y Confederaciones). Su selección infantil que viene trabajando desde 2016 continuó su proceso en el mundial sub-20 llegaron a octavos de final y nadie lo considera fracaso sigue el proceso formativo, los juveniles se coronaron en el Europeo derrotando a los favoritos españoles con un plantel "incompleto" que cedió sus principales figuras Leon Goretzka, Joshua Kimmich, Julian Brandt, Benjamin Henrichs y Timo Werner al equipo que ganó la Confederaciones con una media de apenas 24 años.

Karem Demirbay, Shkodran Mustafi o Antonio Rüdiger que integraron el equipo de Rusia 2017 son algunos de los muchos jugadores de ascendencia inmigrante producto de la integración deportiva y articulada del 2007 impulsada por la Federación Alemana, fueron pieza clave en el equipo capitaneado por el "experimentado" Julian Draxler que con 23 años se convirtió en el jugador más valioso del certamen.

Se imaginan a Brasil sin Gabriel Jesús o la Argentina sin Paulo Dybala. Alemania pasó la estafeta sin dudarlo a Draxler cuando Mario Götze, el prodigio de Baviera y héroe del Maracaná se retiró de forma indefinida del fútbol por problemas en su metabolismo.

La abundancia de "cracks" en Argentina y Brasil donde por idiosincrasia "los mejores" son los que arrastran la pelota e inventan gambetas no se compara con la escuela teutona de técnica y movimiento, control y pase preciso, solidaridad con el compañero. Antes del mundial del 2006 fueron creados 366 centros regionales de futbol, todos ligados a la Federación o algún equipo de primera o segunda división. La idea era desarrollar el talento y convertir en futbolistas a miles de adolescentes.

Desde Matthias Sammer en 1996 no hay un  jugador de campo alemán en la tercia final del Balón de Oro. Pero tuvieron a Seeler, Beckenbauer, Müller, Rummenigge, Brehme y Klinsmann. Pasaron de Schumacher a Kahn y luego a Neuer; De Schuster a Matthaus y luego a Kroos. Son una fábrica de producción masiva con altos estándares de calidad. No tienen un Messi o un Maradona porque maquilan futbolistas no piezas únicas y artesanales.

Esos futbolistas son cobijados por clubes, ligas y federación que velan por su inversión, la protegen, fomentan y desarrollan. Emre Çan un todoterreno modelado a lo Beckenbauer y diseñado a lo Matthaus, previo a la semifinal de esta Confederaciones habló del Mundial sub-17 que en 2011 perdió contra México: " Sí perdimos ese juego en 2011, pero ahora, desde luego, queremos ganarles. Anoté un gol, concedimos un gol en tiro de esquina con una chilena y fue un juego muy desafortunado para nosotros”.

El Balón de Oro de aquél mundial infantil juega en la segunda división mexicana y pocos recuerdan su apellido, Emre Çan está tasado en 15 millones de euros y es indiscutible en el Liverpool de Jurgen Kloop, otro alemán que como entrenador fue pulido en procesos largos y pacientes que rompió la hegemonía del todo poderoso Bayern de Múnich con un bicampeonato para el Dortmund (2010/2011). 

Pese a fichar por el Liverpool y estar en la agenda de selecciones y clubes como el PSG y el Real Madrid, no es más el entrenador alemán de moda, el título pertenece a Julian Nagelsmann que con 28 años comenzó a dirigir al Hoffenheim y en su primera temporada completa al frente del equipo lo clasificó por primera vez a la Liga de Campeones. No es coincidencia que Joachim Löw tomara el relevo de Klinsmann, ni sus 102 victorias en 152 partidos al frente del equipo, Alemania ha tenido 8 técnicos en 85 años no hace falta mencionar que todos han sido alemanes.

En la mente del verano teutón quedan postales como la del arquero Julian Pollersbeck sacándose de la media izquierda la información de los tiradores ingleses en los penales de las semifinales de la Euro juvenil, una imagen que dio la vuelta al mundo infiriendo el trabajo de los cuerpos técnicos de la Mannschaft. 

Igual de brillante fue la actuación de Leon Goretzka ante México en semifinales de Confederaciones cargando sin complejos el dorsal de Kroos e igualándolo en funciones y protagonismo. Timo Werner de la línea de ensamblaje de centros delanteros, debutó en marzo con la selección mayor y culminó su temporada de 21goles en la Bundesliga con el botín dorado de Rusia 2017,  tres goles en seis partidos.
La famosa frase testimonial de Gary Lineker dedicada al fútbol alemán parece quedar corta ante una realidad factible de un escenario ficticio, uno donde los alemanes se presenten algún día en un mundial de mayores con un plantel sub-23 y lleguen hasta semifinales, evidentemente perderían contra su selección mayor.

3/23/2017

Gatos pardos


 Todas las profesiones cuentan con códigos deontológicos que rigen a nivel ético los lineamientos mínimos indispensables para desarrollar una actividad con competencia y calidad. Algunos son públicos y reconocidos como el juramento hipocrático, otros no están escritos, pero existen y marcan el estándar.

La mayoría son aprendidos durante la formación académica, en otros casos los jóvenes profesionales los van adquiriendo a nivel empírico o tras los consejos de los expertos. Recientemente nos enteramos que la persona que sustrajo los bienes del Jugador Más Valioso del último Super Bowl es un miembro de la prensa mexicana.

De inmediato los golpes de pecho de nuestra crítica y sensible sociedad, se abochornó con los hechos y prepararon la hoguera pública. Después uno o dos medios soltaron la bomba conceptual “el reporfan”. Poniendo en la misma bolsa a dicho delincuente, porque es un ladrón un bandido,  y a los reporteros-fanáticos que aman su profesión.

Vivimos en un mundo donde muy pocos tienen la suerte de ejercer su actividad donde los demás buscan diversión. Donde la pasión se convierte en motor de la creatividad y la emoción es el detonante de las crónicas más memorables. No podemos exigir a un periodista deportivo separarse de sus placeres más inherentes.

Esas enciclopedias de datos e información que escuchamos en algunos medios son fanáticos del deporte, porque no hay otra manera de conocer tanto que implicarse en ello, sin pasar horas mirándolo y años estudiándolo. Y en esta profesión como en cualquier otra, son esos conocimientos los que le dan un salto cualitativo a un texto, una fotografía o una transmisión.

O aquél relato maradoniano de Victor Hugo Morales no fue hecha por un fanático o Guy Talese no amaba el boxeo para lograr transmitir su pasión en sus textos. Califiquemos entonces como ladrón al sujeto y no le pongamos etiquetas nefastas. Porque sus códigos no existen y haría lo mismo si cubriera la fuente política y lo invitaran a la Casa Blanca.

El periodismo en general y el deportivo en particular viven una crisis y como toda actividad son un reflejo de la sociedad en que se desarrollan. Hoy es más criticado un reportero fanático que cubre su fuente, que una exparticipante de concurso de belleza que pasa la puerta de un set de televisión y mágicamente se transforma en periodista.

Se levantan juicios de valor sobre los reporteros fanáticos y se juzga poco al exdeportista que es incapaz de transmitir una idea y articular dos enunciados con sentido frente a un micrófono. Si bien su experiencia es fundamental para ayudarnos a entender contextos, están lejos de ser comunicadores.

Por eso los Valdano, Latorre y Gómez-Junco son valorados en un mundo de “Payasistas deportivos” y “Periodistas depordivos”. Porque su pluma y elocuencia es mejor que la de supuestos profesionales de la comunicación y a la que adhieren la experiencia en el campo, concentraciones y vestidores.

Esos reporteros sin seguidores y sin nombre que hoy se critican, son presa de plagio por las exmodelos que el sistema impone y que un día hartas de ser interpeladas (con razón) e insultadas (sin sentido), conciben una ONG para luchar contra la violencia de genero. Cuando a cuadro o en tinta derrochan sexualidad y exhiben una enorme falta de conocimientos.

Abanderados del “periodismo gonzo” donde el portador de la historia se convierte en parte de ella, cuando la esencia del periodista es escuchar sobre el hablar y leer sobre el escribir. La información es un derecho no un espectáculo. Y son los periodistas y reporteros con su pasión los que lo logran.

Hoy es innecesario pasar años en la facultad de periodismo o comunicación si se accede a los medios con la carrera de derecho bajo el brazo en el mejor de los casos, porque también se consigue tras un concurso de belleza ¿A usted le gustaría ser operado por un ingeniero o que su dentista fuera arquitecto? Se requiere un grado de especialización para ser un profesional.

No se puede distinguir entre profesionalismo y ética son conceptos homogéneos, distingamos entonces ¿qué le hace más daño al periodismo deportivo? un reportero con pasión o la espectacularización del deporte. Distingamos entonces entre delincuentes y reporteros fanáticos. Distingamos entonces entre profesionales y protagonistas. Distingamos entonces porque no todos los gatos son pardos.

1/25/2017

La estrella que asaltará por última vez el Super Bowl

Ciudad de México 20 enero.- Es verde y no juega en Green Bay, es "mushy" y no son los balones de Tom Brady, el Super Bowl 2017 podría ser la última gran cita del aguacate mexicano con el evento favorito de los Estados Unidos de América.

La reciente retórica política de Donald J. Trump, presidente de los EE.UU. contra el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés) pone en riesgo a uno de los protagonistas de las mesas estadounidenses durante el súper domingo.

"Mi administración seguirá dos simples reglas: comprar americano y contratar americanos. Recordemos que hace unos años usábamos orgullosos el lema 'Hecho en EE.UU.' y ya no lo vemos más". Afirmó Trump durante su toma de protesta como mandatario.

El problema radica en que de los 4.2 billones de aguacates que se consumen al año en EE.UU. solo el 8% es producción local y California es responsable del 83 % unas 164 mil toneladas según el Centro de Recursos de Marketing para la Agricultura (2015).

El Atlas Mundial de Comercio de 2014 dice que EE.UU. importó 729 mil toneladas del fruto verde, unas 531 mil toneladas procedían de México (72 %). El ministro de Agropecuarias de México (Sagarpa) Eduardo Calzada aseguró recientemente que la cifra actual ronda el 80% de su mercado.

Los picos en las importaciones de aguacate mexicano a EE.UU. llegan durante la semana previa al Supertazón solo en 2016 la cifra impuso un récord de 278 millones de aguacates.

'Avocados from Mexico' es una compañía que concentra el 60 % del mercado del aguacate Hass la variante más popular en  EE.UU. el año pasado durante la edición 50 del Super Bowl, pagaron 4.5 millones de dólares por 30 segundos de publicidad. El spot  tuvo notable penetración y sigue activo en YouTube con 3.2 millones de visualizaciones.

El ministro Calzada afirmó que es un negocio de 200 millones de dólares alrededor del guacamole, pero si se revisa el acuerdo comercial el producto estrella del campo mexicano podría perder su estatus en ambos lados de la frontera.

México a pesar de ser el productor número uno es el tercer consumidor per cápita (7.4 kg por año) y su mercado local solo abarca 55 % de su producción. Es un hecho que sus exportaciones generan más ingresos y es el NAFTA el que absorbe alrededor del 85 % del total (EE.UU. más el 4,7 % de Canadá, unas 38 mil toneladas).

Costa Rica con 8.1 kg e Israel con 7.6 kg consumen más aguacate por persona que los mexicanos y el mercado EE.UU. el mayor del mundo (46 % de importaciones globales) pasó de 0.6 kg en 1990 a los 3.1 kg por persona en 2015.

La APEEAM (Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México) afirma que la demanda del fruto impulsa la producción doméstica en EE.UU. pero es abiertamente insuficiente como muestra el Consejo del Aguacate Hass.

Si Trump decide imponer algún impuesto y el mercado EE.UU. se reduce, México buscaría mercados alternativos como China que según ProMéxico desde 2013 el crecimiento anual sostenido es de 300 % (partiendo de una cifra muy baja) o expandirse en Europa donde los beneficios del fruto coinciden con un boom de alimentación saludable.

Peso a ello la oferta superaría con mucho a la demanda y los precios bajarían en el mercado local y existirían pérdidas considerables para los productores, que se dividen principalmente entre Michoacán, Jalisco y el Estado de México, tierras de donde toma su nombre "ahuacatl" que significa testículos de árbol en náhuatl.

Sin el NAFTA las importaciones entre México y EE.UU. se regirían por las reglas de la Organización Mundial de Comercio. Para acceder al mercado estadounidense, México tendría que pagar un impuesto promedio del 6.4 % en bienes agropecuarios y EE.UU. hasta del 38.4 %.

El aguacate pagaría un arancel de 1.32 dólares por kilo por lo que aumentaría el precio en los estantes estadounidenses según algunos productores y distribuidores mexicanos en el país vecino.

Las restricciones al aguacate mexicano finalizaron en 2007 cuando el fruto finalmente fue comercializable en California y Florida, esto impulsó la presencia del aguacate en las tiendas estadounidenses durante todo el año.

La población hispana, la inclusión de la comida mexicana en exitosas cadenas de comida rápida como Chipotle y el descubrimiento del aguacate como "superfood" han generado un romance entre el "oro verde" de Michoacán y sus ávidos consumidores.

La APEEAM estima para 2020 que solo Michoacán, estado del suroeste mexicano, generará más de 1.6 millones de toneladas, la producción actual de México más la de la República Dominicana, el tercer productor mundial.

Cuando en 2015 Costa Rica prohibió la importación del aguacate Hass mexicano los precios subieron un 90 % en tan solo dos meses, los centroamericanos recurrieron a Chile que apenas pudo cubrir un 35 % de la demanda.

Al mismo tiempo la importación de aguacate mexicano se incrementó un 100 % en Panamá y contenedores con el producto comenzaron a ingresar a Costa Rica de forma ilegal. Algo similar podría pasar en el Río Grande/Bravo.

Los estadounidenses están consumiendo más aguacate que nunca un incremento del 21 % anualmente y su apetito no muestra señales para dejar a su fruta favorita de lado, menos con el evento deportivo del año en puerta.


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Después de todo parece ser que para los fanáticos estadounidenses (y mexicanos) un nacho sin guacamole es mucho peor que una papa sin cátsup.

Buzzfeed

12/14/2016

Ódiame más

Se puede ganar o perder más aún con el mejor equipo de la historia. La historia... siempre caprichosa elige momentos y hoy se obstinó a poner al mejor de México por 90 minutos ante el Real de Madrid. Las águilas se juegan su siglo, nuestro siglo. Hoy se debe disfrutar el placer del esfuerzo y ser el mejor que se pueda ser, el gol será solo una consecuencia de ello. Hoy no hay que dejar de intentar, ni hay que dejar de crecer y para eso no se necesita rival, ni siquiera al más grande. porque para aspirar a ser campeón del mundo hay que sobrepasar sus límites y el único que en realidad los conoce es uno mismo. Ustedes mismos ¡Vamos América! Que los odien más.