1/11/2015

Código postal


Una serie de dígitos alfanuméricos adosados a una calle y concebidos para facilitar la entrega de correos, fragmentaron en trozos diminutos el mundo. Fronteras  sin vallas, controles sin pasaporte y aduanas sin declaraciones fiscales determinan hoy más destinos que domicilios.

El propósito de aquél concepto cuantitativo de entrega quedó obsoleto. Hoy se envían  más correos electrónicos en una hora en Nueva York que tarjetas postales durante una semana en el mundo. Lo que determinan hoy esas cifras  resulta mucho más complejo.

Su influencia no solo abarca el suministro de servicios básicos y los precios de cotización de  un inmueble. Alcanza temas menos perceptibles, pero trascendentales para el desarrollo de las comunidades como la calidad de servicios de emergencia o el nivel educativo que puede alcanzar un individuo.

Religión, deporte, sexo, civismo, trabajo y el acceso a la información esta predeterminado por el lugar donde vivían nuestros padres cuando llegamos al mundo. La vida se valora de acuerdo a la trascendencia globalizada tácita en una clave que fue ideada como sistema de control en los años treinta.

Newton y su principio y de acción y reacción han quedado caducos en un mundo en el que resulta más trascendental para la opinión pública  la muerte de la “libertad de expresión” en los barrios parisinos, que la limpieza étnica en el noreste de Nigeria.

Cualquier cosa divulgada sobre México en el 20500 de Washington DC tiene más  repercusión en el país que  lo que ocurra en 39181 de Ayotzinapa pese a que este último se encuentra a  solo dos horas de la capital mexicana.

Mientras el mundo “occidental y libre” condena el brutal asesinato de un policía musulmán en una acera, condona sin reservas la implícita obscena, ramplona e intolerante  ideología racista que disfrazada como sátira, mancilla principios básicos de humanidad cada miércoles.

Si se califica de “carnicería terrorista” lo ocurrido en el 75012 de París, no hay concepto para definir las barbaries del 600215 de Maiduguri  o la ocurrida en el 02305 de Sanhan.

Celebro la crítica social a los crímenes atroces en cualquier parte del mundo, pero no puedo dejar de juzgar la frivolidad  de un esquema sistematizado en la que se determina la importancia de una vida por un código postal.

9/02/2014

Nunca Seremos AP

Escribo este texto a modo de catarsis, epílogo y prefacio. Siempre critiqué a la gente que se queja del círculo una vez que se convierte en tangente. Puedo considerarme integro en ese sentido y porque estoy convencido de mis convicciones aquí quedará plasmado.

La realidad de esta empresa de comunicación es paupérrima, el contexto de la crisis afectó a tal punto las bases estructurales de la institución que incluso fue necesario un nuevo edificio para que la Agencia EFE no colapsara.

Tengo que reconocer que a EFE le debo cierto desarrollo profesional, gran parte de mi experiencia de campo y un sin número de lineamientos formativos que me han creado un concepto complejo pero bien definido del periodismo.

Por eso en vez de periodista prefiero el término comunicólogo, la ventaja de una opinión formada posibilita a no coincidir con nadie y por dar un ejemplo me considero mejor fotógrafo que redactor y en esas distinciones he definido mis metas y honrado mis compromisos.

En el periodismo como en la vida creo en las personas "problemáticas" y procuro que la gente que me rodea  -especialmente en el trabajo- sean mejores que yo, si no en todo en muchas cosas, no concibo el periodismo sin  pasión o continuo aprendizaje.

Podría culpar a muchas cosas los recursos, la banalidad de información, la superficialidad en su tratamiento, la abierta ignorancia, la renuncia explicita a contrastar fuentes, el periodismo telefónico o ser una simple repetidora de un canal local de noticias.

La realidad es más compleja y maquillada con eufemismos que imposibilitan el ejercicio serio del periodismo: control parcial de contenidos y sugerencias respetuosas. Los cínicos no sirven, para este oficio se requiere nobleza aleccionaba un tal Kapuscinski.

Considero que nuestro contexto está lleno de vicios y entre más grandes sean es más insalubre el contexto, no hay manera que un hombre sea más productivo cuando su espíritu está pleno de disforia.

Durante mi formación en esta casa me repitieron hasta el cansancio que me olvidara de mi nombre, que de ahora en adelante cada texto llevaría unas siglas que representaban la esencia del oficio: informar. 

Dichas siglas reemplazan el nombre de miles de profesionales en el orbe y cada estilo debe encajar en un solo medio global. Como la propia firma el periodista debe procurar a sus textos y saber decir ¡no! ante incongruencias o insatisfacciones de sus editores.

No pretendo arreglar el mundo, pretendo que los que mandan y están para eso lo hagan y si no pueden o no quieren, me conformo con que sepan que yo no estoy de acuerdo con sus formas y ni ofrezco mi conformismo ni mi resignación para ello.

El periodista era un individuo que veía, pensaba y opinaba. Hoy mira y después repite. La inmensa mayoría de las decisiones son pecunarias se dictan con la visión presupuestal y se deja de lado el análisis consensuado de los profesionales de la información.

No hay planeación se improvisa, no hay evolución profesional, no existen gratificantes ni remuneraciones más allá de lo no negociable. Hay que premiar méritos no el color del pasaporte o la antigüedad permeada con la degradación en espera de una jubilación.

La ética es una condición que debe acompañar al periodismo citaba García Márquez un hombre que pasó por esta casa y al que hipócritamente se le escribieron crónicas y perfiles que mancillan los principios que defendió siempre. 

Los responsables cambian de nombres y de países pero no de procedimientos de inmoralidad e indecencia, todos con sus pasaportes marrones cobrando obscenos sueldos dignos de políticos corruptos en una empresa de comunicación pública. 

Solo el autómata y el hombre sin aspiraciones está conforme con las "modas" imperantes que consideran su estado actual como el único posible. Veo colegas que escriben mucho de lo que no saben o no entienden y se enorgullecen de ello, yo siento vergüenza.

La sensación de aporía me quita el aliento, destruyen el periodismo y lamentablemente es un virus contagioso puesto que en la mayoría de mi círculo próximo percibo que ejecuta lo mínimo indispensable y luego se sienta a esperar lo "peor"... es decir absolutamente nada.

No es una diatriba contra la Agencia EFE, trato de vindicar el periodismo que esta casa me enseñó en sus aulas y luego ejercí en tres delegaciones de dos países por 6 años. Es necesario recuperar la tradición y la decencia sin dejarse condicionar.

Me ha conmovido ver como despachan o renuncian siervos de la gleba jóvenes y veteranos de calidad incuestionable, cansados de esperar una palmada en la espalda o hartos de la cíclica ignominia  mientras se enriquecen señores feudales cómodos e imperturbables.

Deberíamos revisar los juicios de valor y dejar de ser manipulados por conveniencias comerciales. En la misma área comercial he visto como dejan la empresa por la mediocridad del sistema, por las formas involutivas de sus representantes que murmuran, gritan o simulan escuchar pero nunca dialogan.

 A veces hay que elegir entre tener raíces o alas y hay que bancarse la dignidad mientras se puede tomar una oportunidad saliendo por la ventana o empujado desde la cornisa.

Lo único que salva de la vergüenza a esta noble empresa es el talento de algunas de sus gentes inmunes a la desidia, mal pagados y mal tratados. Una pena que se derrame su poco oro en bolsillos indignos  y se regatea a quien trabaja y sufre a costa de sudores pagados solo con la satisfacción de un texto o una imagen bien lograda

Al final trato que estos argumentos no sean un texto convencional  sino un recurso afectivo. Agradezco los inconmensurables aportes que me han enriquecido como persona y profesional a pesar de lo exhibo de nuestras personalidades y países, todo lo bueno y lo malo.

Cualquiera  que solo mire al pasado o al presente se perderá el futuro y es lo único que nos queda por vivir. Imagino a EFE con escenarios alternos lleno de desafíos como retos y no con el infranqueable conformismo de subsistencia como cadena de obediencia.

El periodismo que se ejerce en términos generales es tristemente adocenado, ramplón, corriente y escaso de cualquier mérito. Pero si nos tratan como números seremos entonces irracionales. 

Tenemos el derecho y la obligación de anclarnos en la felicidad que nos provoca hacer las cosas bien sin importar si mañana saldrán mal. Espero equivocarme y algún día tragarme cada palabra de este texto pero estoy seguro que Nunca Seremos AP.

7/10/2014

Los Leones de Greifswald


Lyn Wegener nació en el barrio de Eldena en Greifswald, una pintoresca ciudad famosa por su bahía natural entre las islas del noreste alemán. Lyn emigró hace siete años a México a donde llegó para perfeccionar su español.

Después de pasar un verano inolvidable y sin tener un empleo fijo en casa, consideró permanecer en América una temporada, en menos de un año consiguió un trabajo con buena paga y logró su permiso de residencia.

Tony Kroos nació cerca de Wick también en Greifswald, de familia futbolera él y su hermano comenzaron muy pronto a patear pelotas. No llegaba al metro y medio cuando ya jugaba para el club local más importante el Greifswald SC.

Después de ser detectado en un torneo regional fichó por el Hansa Rostock, pero su primer contrato lo consiguió a sus escasos 16 años, cuando migró a Munich para enrolarse con el todo poderoso Bayern.

Lyn por su parte, terminó viviendo en un barrio de la gigantesca capital mexicana con su pareja "Fran", con quien después de cuatro años juntos, en septiembre  pasado tuvo un hijo a quien llamaron Leon y al que han decidido criar en Alemania.

Jessica es una de tantas mujeres "víctimas" del babyboom muniqués tras la temporada del 2012/2013 del Bayern de Jupp Heynckes. Ganaron la Bundesliga, la Copa de Alemania, la Liga de Campeones, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.

Tony Kroos un referente en dicha campaña, se consolidó como titular y fue una de las figuras bávaras hasta su lamentable lesión frente a la Juventus en cuartos de final de Champions League, que lo marginó de los partidos cruciales.

Lyn y su familia viajan rumbo a Dallas, donde harán una escala en su camino a Frankfurt. Después de la eliminación de México, Fran accedió ponerle al pequeño León la camiseta de la ´Mannschaft´ con la que viaja cómodamente ataviado.

Jessica es una brillante mujer de negocios, bautizó en septiembre al producto de aquella explosión de natalidad como Leon (sin acento) y curiosamente hoy también viste el jersey de la ´Mannschaft´ pero con el 18 de papá en la espalda.

El vuelo de Lufthansa aterrizó en Dallas a las 13:48 y el embarque rumbo a Frankfurt está marcado a las 15:50. Entre las terminales C y D un bar de medianas dimensiones exhibe la previa de la semifinal de Brasil 2014. La mayoría de los pasajeros prefieren hacer ahí su escala.

Tony Kroos canta el himno alemán entre sus mejores socios del campo Bastian y Thomas, cuando su imagen aparece en las inmensas pantallas del Estadio Mineirão, Jessica levanta a Leon y lo anima a reconocer a su padre. 

Después de once minutos de juego (15:11 en Dallas) Müller da el primer golpe, el Mineirão es un cementerio pero el bar que parece estratégicamente ubicado entre las conexiones de Lufthansa es una auténtica cuchipanda.

Al minuto 23 Miroslav Klose aprovecha un desliz de Julio Cesar  para escribir su nombre en la historia del fútbol. Una azafata en Dallas también pierde la vertical en el festejo, se incorpora entre carcajadas cuando Tony Kroos marca el tercero.

¡Jessica explota en júbilo!¡Todo el palco explota en júbilo! No dan crédito a lo que ven ¡El carnaval se convirtió en oktoberfest! Leon llora, aún no comprende su entorno pero se asusta. Cuando su madre trata de animarlo, papá marca de nuevo sale corriendo al banderín y señala al palco.

Löw manda a los alemanes al abordaje, la voz del Dallas Fort Worth solicita lo mismo. Pero nadie absolutamente nadie se despega de las pantallas, algunos mexicanos consorte se abren paso para seguir a la puerta D16.

Khedira culmina otra gran jugada y finiquita los 18 minutos más espectaculares y conmocionantes en los registros mundialistas. Lyn contagiada llora de alegría, de fascinación, de asombro...de todo. A nadie le importa Frankfurt, hoy Belo Horizonte es Alemania.

En el Mineirão las emociones son más extremas, ni el mismo Franz Beckenbauer confía en sus ojos y mira el marcador repetidamente. Dos palcos abajo Jessica celebra desaforada con Leon, la señalaban de fría, de 'rara avis' para el escenario futbolero pero lo de hoy es extraordinario. 

Lyn, León y un centenar de alemanes perdieron el vuelo a Frankfurt pero sonríen cómplices de Müller, Klose, Kroos, Khedira y Schürle. Jessica, Leon y un millar de alemanes celebran hasta la afonía entre el lúgubre entorno brasileño que terminó apagado las luces del estadio. El tiempo se detuvo. El 7-1 es memoria colectiva y un recuerdo personal intransferible.

Leon y León todavía no son conscientes de lo que ha pasado, de lo que han vivido, pero algún día contarán sus anécdotas con orgullo en las calles de Greifswald, una pintoresca ciudad famosa por su bahía natural entre las islas del noreste alemán.

6/04/2014

Fútbol sin fronteras

El fútbol ocupa un lugar preponderante en diversas culturas y se convierte en un escenario para la exposición de virtudes y defectos de las sociedades que representa, como un reflejo. Pero hoy como nunca el Mundial encuentra un sentido de pertenencia totalmente globalizado.

Los desplazamientos sociales, flujos migratorios o la búsqueda de un mejor entorno profesional han situado a un gran número de jugadores con la posibilidad de participar por dos o más naciones en competencias internacionales.

Se parte de tres premisas: futbolistas que pese a su origen distinto han decidido jugar por el país en el que han nacido; aquellos que prefieren representar al país de su ascendencia y, finalmente, los que han decidido jugar por la nación que los acogió en su actividad profesional.

ANTECEDENTES.

Luis Monti, subcampeón en la primera copa, allá por 1930, no solo fue el primer goleador en un Mundial con la albiceleste argentina. Cuatro años después alineó con Italia y consiguió el título.

Ferenc Puskas jugó por Hungría en 1954 y para España en 1962. José Santamaría vistió la celeste uruguaya en 1954 y la roja española en 1962. El brasileño Mazzola fue campeón en 1958 a lado de un joven Pelé y actuó para Italia en 1962.

En 2004 la FIFA amplió las reglas de elegibilidad para selecciones, como reacción contra los países de Oriente Medio que naturalizaban extranjeros para jugar por esas naciones. Hasta entonces, para cambiar de camiseta nacional solo se respetaban aspectos geopolíticos. 

Es el caso de las figuras yugoslavas Dragan Stojkovic, Robert Prosineski y Davor Sucker, quienes jugaron el Mundial de Italia 1990. Posteriormente, en 1998 el primero representó a Serbia y Montenegro y los otros a Croacia.

Dejan Stankovic escribió su nombre en la historia por disputar tres mundiales con distintos países: Yugoslavia en el Mundial de Italia de 1990, Serbia y Montenegro en el de Francia de 1998, y finalmente Serbia en el de Alemania de 2006.

Los artículos 17º y 18º de la FIFA contemplan las condiciones que deben cumplirse para que un jugador adquiera una nueva nacionalidad, haciéndose específicas en 2009, cuando se eliminaron restricciones para que jugadores cambien de federación desde categorías inferiores.

Alexander Zahavi, oriundo de Los Ángeles, EE.UU., representó a Portugal hasta el Sub-19, luego jugó con Estados Unidos en el Sub-20 y finalmente a nivel mayor con Israel.

LA LEGIÓN EXTRANJERA.

Para Brasil 2014 hay varios mundialistas que no han nacido en el país que representan. Figuras como Lukas Podolski y Miroslav Klose, nacido en Polonia jugarán para Alemania, o el argentino Gonzalo Higuaín, nacido en Brest, Francia.

Además del "Pipita", Francia podría tener además de sus 22 seleccionados - se descuenta a Patrice Evra, nacido en Dakar, Senegal- otro equipo de jugadores nacidos en su territorio pero que lo harán representando a otros países, principalmente africanos. 
Buen ejemplo es la lista de Argelia, con 16 de sus 23 seleccionados nacidos en territorio francés, incluidos sus figuras Yacine Brahimi (Granada), Sofiane Feghouli (Valencia), y Saphir Taider (Inter de Milán).

Alemania, otro país receptor de emigrantes más allá de los elegidos para representar a "Die Mannschaft", tendrá en el mundial a los "Klinsmann Boys" de Estados Unidos: John Brooks, Fabian Johnson y Jarmaine Jones, nacidos en Alemania, además de Julian Green y Kyle Beckerman, de origen teutón.

La selección estadounidense también cuenta con futbolistas de ascendencia hispana, como son el caso de Alejandro Bedoya, de padres colombianos, y los de procedencia mexicana como el arquero Nick Rimando y el defensa Omar González. Otro “mexicano”,  Joe Corona, ha quedado fuera de los 23 seleccionados para el Mundial de Brasil.  

Daniel Davari, portero de Irán, o los defensas cameruneses Joel Matip y Maxim Choupo-Motig, son otros "alemanes" que estarán en la justa. No hay que olvidar al medio ofensivo Kevin Prince-Boateng, jugador nacido en Berlín, que alineará por Ghana.

Curiosamente, el medio hermano de Kevin, Jérome Boateng, aparece en la lista alemana para disputar Brasil 2014. Hace cuatro años escribieron ambos un capítulo insólito en la historia de los mundiales al disputar un partido en primera ronda como rivales.

Ante la posibilidad de jugar la Copa, algunos futbolistas brasileños eligieron representar al país con el que, al menos en principio, entablaron un vínculo profesional: Pepe (Portugal) y Diego Costa (España) son los más conocidos, pero Sammir y Eduardo lo harán con Croacia; y Thiago Motta en Italia. Rómulo se ha caído a última hora de los seleccionados italianos.

Argentina, otro de los grandes exportadores de talento, tendrá en Brasil 2014 a Gabriel Paletta jugando en la zaga italiana.

Chile tiene en su lista los casos de Jorge Valdivia nació en Maracay (Venezuela) y Miiko Albornoz en Estocolmo. Jean Beausejour, zurdo de origen haitiano, formaría una notable delantera para la isla caribeña si la complementara Jozy Altidore, quien jugará para EE. UU.

Manteniendo el reflector en Concacaf, resulta que Canadá también "jugará el mundial". Jonathan de Guzmán nació en Toronto pero representará a Holanda. Asmir Begovic, el portero titular bosnio, incluso jugó el Mundial Sub-20 del 2007 con el país de la hoja de maple.

Las guerras de la antigua Yugoslavia tuvieron un gran impacto migratorio en Europa. Se puede tomar a Suiza como ejemplo. Por los helvéticos jugarán Blerim Dzemaili (macedonio), Valon Behrami y Xherdan Shaqiri (kosovares) mientras que Izet Hajrovic e Ivan Rakitic, nacidos en Suiza, representarán a Bosnia-Herzegovina y Croacia respectivamente.

Durante las eliminatorias europeas para Brasil 2014, Adnan Januzaj, si bien optó por Bélgica, pudo jugar por la nacionalidad de sus padres, Albania o Kosovo, por la de sus abuelos, Serbia o Turquía, o por Inglaterra, ya que su residencia de cinco años en Manchester lo hacía elegible.

Flujos migratorios sociales hacen que Turquía tenga en Mesut Özil (Alemania) o Gökhan Inler (Suiza) algún consuelo mundialista. Otro alemán, Sami Khedira es de origen tunecino. En el equipo de Grecia estarán el checo Loukas Vyntra, el albanés Panagiotis Kone y el alemán José Holebas, de padre griego y madre uruguaya. La joven estrella del Liverpool, Raheem Sterliing nació en Jamaica, pero jugará por Inglaterra.

Motivos semejantes hacen que Miguel Ponce, estadounidense, juegue por México, o que Oscar Duarte (Nicaragua) represente a Costa Rica. Los caboverdianos Nani y Gelson Fernandes vestirán la camiseta portuguesa y la suiza, respectivamente. En Suiza se alinea el defensa Ricardo Rodríguez, de padre español y madre chilena, nacido en Zúrich. Su compatriota Philippe Senderos también es de ascendencia española.
 Noruega  tendrá una digna representación en Mikkel Diskerud (EE. UU.), Adam Kwarasey (Ghana) y Mathis Bolly (Costa de Marfil).

El gran colofón lo representa el caso de Steven Beitashour, un iraní-estadounidense, quien supera cualquier conflicto ideológico. Le conocen en San José (California) como "Stevie", mientras que es apodado "Beita" por sus compañeros en el seno del aguerrido equipo persa. En suma, fútbol sin fronteras. 

5/29/2014

36 : 43

Cuauhtémoc  Blanco jugó sus últimos 36 minutos como seleccionado mexicano y con destellos de genio y figura robó el clamor de un abarrotado Estadio Azteca que vitoreó cada pique, cada toque al fervoroso grito de "¡Temo!¡Temo!".

El último gran ídolo del fútbol mexicano hizo el saque inicial y de inmediato la primera ovación de la noche. Toco dos balones en los primeros cuatro minutos ambos de espaldas al arco rival. Sin errores, rasos y seguros lejos de su zona de influencia.

Recibió una falta en la  media cancha al minuto seis, solo sirvió para una nueva manifestación de cariño de los 90 mil asistentes.

Al minuto siete se combinó por la banda izquierda con Miguel Layún, controló con sobrada técnica  piso  la redonda, finta de pase suficiente para perder la marca y con delicadeza una diagonal al punto penal, Oribe Peralta recibe, descarga atrás y Guardado pone en órbita el esférico.

Al minuto nueve controla un balón elevado en el área, la baja de pecho, acomoda el cuerpo y brillante toque sutil con parte interna, busca el ángulo superior izquierdo del arquero Harush que contuvo sin problema.
Cobró el córner al minuto catorce. Templado al punto penal, casi quirúrgico, al movimiento marcado por Oribe quien remata sin fuerza.

Deambuló los siguientes minutos en el medio ofreciéndose siempre como alternativa, recorriendo más metros rumbo a su propio arco que al oponente. La misma estampa corcovada de siempre: cansina al trote, de pasos cortos y zancada explosiva lista para arrancar al momento preciso.

Al 16 hay un córner de la visita, Blanco se gira al banco para checar si hay indicación de Miguel Herrera, nada todavía...aún hay tiempo.

Nuevo acarreo al 18. De frente a la media luna rival pase certero a Oribe, su mejor socio en la noche, lamentablemente para la causa pierde la bola en un amague infructuoso.

Al 19 una de la galera, fenomenal pase de espaldas con el exterior del pie derecho, casi una marca registrada, ovación de pie del respetable que le vitorea todo.

Al 20 recibe cerca del vértice derecho del área, por la presión de la marca retrocede y se saca la pelota con un taconazo que vuelve a levantar a 90 mil almas.

Llega el 22. Conduce desde tres cuartos de cancha, el balón pegado al botín avanza metros con la cara levantada, fija el trazo al movimiento de Peralta,  ojo clínico, Oribe pierde un tiempo en el control y tarda en disparar, como puede, saca puntazo en el área chica. Era una asistencia, la esperada genialidad que se desvanece en el ahogado grito de gol.

Al 24 mira que el arquero visitante recibe un pase de apoyo, sin encontrar receptor retiene la pelota,  Blanco apura a presionarle  pero el uno resuelve sin problema con despeje a la tribuna.

25 minutos. Otro  taco infructuoso, innecesario pero inherente del caprichoso talento, del jugador distinto, del creativo, del generador de juego, de un diez. Balón perdido pero el público hoy perdona todo.

Minuto 27 otro córner, ahora por derecha bombeado y al primer poste, fino en la postura mira el recorrido, ahora es Gershon quien saca el peligro  en el techo del área. Los de medio oriente no le regalan nada.

Miguel Herrera envía a calentar a Raúl Jiménez y "Chicharito" Hernández,  el 10 sabe que le queda poco con la camiseta verde (hoy en tono  bermellón).

Media hora de partido, otro toque entre líneas ahora buscando techar a la defensa, el balón alto es rechazado por Omri Ben.

31 minutos. Córner por derecha lo ejecuta Cuauhtémoc entre gritos del público, de nuevo el imán lo tiene Oribe, remate sólido que termina en el muslo del arquero Harush.

Minuto 33. Blanco recibe de espaldas en las afueras del área  tira el cuerpo atrás  y hay contacto ¡Tiro libre! Y nadie se la saca al "diez". Cobijado por el grito de gol del público se perfila de derecha, arranca la clásica recorrida de varios metros frente al esférico inerte que espera coordenadas. Parte interna y mucho efecto el brazuca, el maldito brazuca no baja lo suficiente.

Raúl Jiménez al campo, Herrera da instrucciones  corre le minuto 36. Se produce no solo un cambio generacional se entrega la estafeta de ídolo a ídolo, ambos de cuna azulcrema el escenario no podía ser otro el nido del águila.

Minuto 36 segundo 43 el Azteca de pie se rinde a los botines certeros del astro exAmérica, exValladolid, exChicago Fire. Se despide de Salcido y Reyes que le salen al paso mientras realiza un esprint para entregar el gafete a Corona.  Los decibeles se incrementan y se mezclan con aplausos que bajan al unísono desde la grada. Se funde en un abrazo que parece eterno con su relevo idílico para los americanistas. Luego estrecha la mano de Herrera,  el estadio se le entrega, México se le entrega ¡Oe oee oee oee temooo temooo!

(Titular EFE: Blanco se despide en olor de multitud al jugar 36 minutos con México)